en la tele la tarde se desangra
chorrea y se escurre entre los dedos
la voz es un instrumento de cuerdas
los violines lloran
¡los violines gritan!
la cantante pone los ojos en blanco
y el público ya no reacciona,
sus ojos ven más allá de la cantante pálida
sus ojos se funden con los de esmeralda
la traspasan
la devoran.
lloraría.
si pudiera
juro que si pudiera lloraría.
cada hoja adornando la vereda
cada foto de un pasado que no creo que haya existido
a las que vuelvo para asegurarme que he vivido
una cierta palabra que gritó la cantante con su voz de cuerda contra madera añeja
el atardecer
el amanecer
ese perro que se aleja veloz del auto que casi lo revienta contra los adoquines sucios
todo amenaza con arrancarme el llanto
con abrir la canilla que enseguida se convierte en catarata
pero no puedo. no puedo.
¿quién pondría el dique capaz de contener mis lágrimas?
la distancia es demasiado grande
océanos que nadar
desiertos que andar.
para salvarme tendrías que ser vampiro.
y lo cierto es que tenés cara de zombi.