viernes 17 de junio de 2011

ceniza

de noche el cielo está amarillo

de día el cielo está gris

por la madrugada el cielo se pone blanco como un living con luz de tubo

como un casamiento en una heladería.

el cielo está sucio de volcán

el sol es un agujero tímido

parece una luna

pregonando el fin del mundo.

pero no pasan los siete caballos con sus jinetes furiosos;

en buenos aires son sólo tipos con perros atados como globos

peludos, apáticos

que van a morir

(todos vamos a morir)

(más temprano que tarde)

y mientras siga lloviendo

me pasearé por el cementerio

mezclándome con sus gatos

y así espero que llegue el 22

que la oscuridad empiece a remitir

para burlarse mientras migra hacia el norte

y nos deja preparándonos para lo más puntiagudo del invierno

para las noches de hornalla y monóxido

y los titulares de lana apolillada y soledad.

ahora la penumbra nos envuelve

es una boca húmeda de sapo

y no hay sol

ni siquiera cuando hay sol.